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Acerca del Hotel

Construida en 1883, esta casa ha sido siempre una referencia arquitectónica de Colima. Su imponente estructura con columnas, arcos y techos elevados cumplía un doble propósito en su tiempo. El primero, funcional, permitía una buena visibilidad y una mejor ventilación durante los días calientes y el segundo social, dado el elevado estatus de su propietario, el edificio reflejaba su riqueza y su poder político.

 

En el jardín, la piscina original construida en 1906 se localizaba prácticamente en el borde del Río Colima desde donde se le bombeaba agua corriente. Esta piscina avanzada para su época contaba incluso con un filtro especial para eliminar la arena proveniente del río. 

El carácter histórico de la propiedad cuenta igualmente con algunas anécdotas fascinantes. En el patio central de la casa de encuentra un árbol de cítrico único en Colima. Durante una visita de cortesía del embajador de China en México en el siglo XIX, este obsequió al gobernador Gildardo Gómez un pequeño árbol de mandarina China. Este árbol que ahora mide 4 metros de altura, aun produce sus pequeños frutos durante los meses de invierno.

Durante el siglo XX

Hasta 2009, la casa siempre perteneció a los descendientes de Don Gildardo Gómez. Con el paso del tiempo, una propiedad de las dimensiones de esta casa se vuelve cada vez más díficil de conservar y la familia fue dividiendo la casa en diferentes partes y departamentos para rentarlos hasta finales de los años 90. La calidad de la construcción de la propiedad ha pasado numerosas pruebas, superando mejor que muchos edificios de la época los temblores que durante el siglo XX han sacudido a la ciudad. 

Finalmente la casa de Don Gildardo Gómez recibió el reconocimiento en 1994 de Monumento Histórico por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). A partir de esa fecha, todas las mejoras subsecuentes deben respetar las estrictas reglas de preservación del patrimonio construido.

Una nueva vida

Cuando la casa se compró a los descendientes del Gobernador, los nuevos propietarios hicieron el compromiso de preservar el patrimonio tangible e intangible de este espacio. A pesar del cambio de uso residencial a comercial, la naturaleza y espíritu de la casa se han conservado.

Historia del Gobernador Gildardo Gómez Campero

Como su nombre lo indica, la Hacienda del Gobernador fue la residencia de Gildardo Gómez Campero, Gobernador del Estado de Colima de 1887 a 1893. Nacido en Ciudad Guzmán en el Estado de Jalisco (a 45 minutos de Colima), Gildardo Gómez quedó huérfano desde la edad de 9 años y se mudó a Colima para vivir con unos parientes de esa ciudad. Inició su carrera trabajando en una imprenta, pronto se interesó en el periodismo y fundó dos periódicos en la decada de 1870. Su profesionalismo pronto lo llevó a realizar funciones políticas. Desde 1880 se ocupó de difrentes cargos: Juez del Registro Civil, Oficial Primero de la Secretaría del Despacho bajo el gobierno de Francisco Santa Cruz, Senador Federal por Colima y como tal presidió la Comisión Permanente del Senado y fue Secretario de la cámara. Electo Gobernador del Estado de Colima el 10  de Noviembre de 1887, su segundo periodo de gobierno desde el 10 de noviembre de 1891 fue interrumpido el 29 de noviembre de 1893, fecha en que le presentó su renuncia al presidente Porfirio Díaz. El presidente Díaz le ofreció la posición de Consul de México en España, sin embargo, Gómez decidió quedarse en México y trabajo hasta su muerte en 1907 en el Estado de Guanajuato.

Sus mayores logros coinciden con la visión de su época, apegados a los principios del Porfiriato, infraestructuras públicas, construcción de caminos, y desarrollo del sistema de ferrocarriles en el Estado. El centro histórico  de la Ciudad de Colima le debe el Kiosco de hierro forjado del Jardín Libertad, que Don Gildardo Gómez importó de Londres, Inglaterra durante su gestión.